Septiembre es sinónimo de celebración en Chile. Las Fiestas Patrias nos invitan a compartir, comer rico y reunirnos en torno a lo que más nos gusta. Pero también es el mes en que muchas personas descuidan su alimentación y aumentan el consumo de grasas, alcohol y azúcares. En este contexto, en Clínica ICOS queremos invitarte a hacer algo distinto: cuidar tu salud sin dejar de disfrutar. Y este mes, ponemos el foco en dos órganos clave que a menudo pasan desapercibidos: el hígado y la vesícula biliar.
Una realidad preocupante en Chile
Hoy en día, se estima que más del 30% de los chilenos tiene hígado graso no alcohólico, una condición silenciosa que, si no se detecta y trata a tiempo, puede derivar en cirrosis o incluso en cáncer hepático. Y lo más alarmante es que muchas personas ni siquiera saben que la padecen, porque en sus primeras etapas no da síntomas claros.
En paralelo, Chile es uno de los países con mayor incidencia de cáncer de vesícula en el mundo, particularmente entre las mujeres. Esta condición suele estar asociada a la formación de cálculos biliares, y muchas veces se diagnostica cuando ya es tarde.
Ambas enfermedades pueden prevenirse o tratarse con éxito si se detectan de forma temprana. Por eso este mes queremos invitarte a tomar acción.
Factores de riesgo que debemos mirar con atención
Existen factores que aumentan significativamente las probabilidades de desarrollar problemas en el hígado o en la vesícula. Algunos no los podemos modificar, como la edad o la carga genética, pero muchos otros sí:
- Alimentación alta en grasas y azúcares.
- Obesidad o sobrepeso.
- Sedentarismo y falta de actividad física.
- Consumo excesivo de alcohol.
- Diabetes o resistencia a la insulina.
- Colesterol alto.
- En el caso de la vesícula, también influye ser mujer y tener más de 40 años.
Lo importante es saber que estos factores no determinan tu destino. Con cambios en el estilo de vida y controles médicos adecuados, puedes prevenir complicaciones mayores.
Alimentarse bien también es quererse
Durante septiembre, es posible disfrutar sin descuidar tu cuerpo. Una alimentación saludable para el hígado y la vesícula no significa dejar de comer rico, sino equilibrar lo que consumes. Algunos consejos clave:
- Prefiere frutas, verduras, legumbres y cereales integrales.
- Reduce el consumo de grasas saturadas, frituras y embutidos.
- Modera el consumo de alcohol.
- Hidrátate bien y evita bebidas azucaradas.
- Opta por carnes magras como el pollo o el pavo, y disminuye las carnes rojas.
La clave no es privarte, sino compensar y cuidar tu salud sin dejar de celebrar.
Chequeos que pueden marcar la diferencia
En Clínica ICOS, creemos que la prevención salva vidas. Para detectar a tiempo problemas en el hígado o la vesícula, existen exámenes simples y accesibles:
- Ecografía abdominal: permite visualizar el hígado y la vesícula, detectar hígado graso, cálculos biliares o alteraciones estructurales.
- Exámenes de función hepática: miden enzimas y sustancias en sangre que indican cómo está funcionando tu hígado.
- Perfil lipídico y glicemia: para conocer si hay riesgo metabólico asociado.
Este mes, puedes acceder a estos exámenes con precios preferenciales y sin necesidad de orden médica, porque en ICOS queremos que prevenir sea fácil y al alcance de todos.
Síntomas que no deberías ignorar
Tanto el hígado como la vesícula pueden enfermar en silencio, pero hay señales que tu cuerpo puede darte:
- Dolor en la parte superior derecha del abdomen.
- Náuseas o vómitos frecuentes.
- Fatiga crónica.
- Digestiones pesadas.
- Coloración amarilla en la piel o los ojos (ictericia).
- Orina oscura o heces pálidas.
Si presentas alguno de estos síntomas, o si tienes factores de riesgo, es momento de actuar. El diagnóstico precoz hace la diferencia.
Este septiembre, enfermarse no es cueca
En ICOS hemos bajado los precios de nuestros exámenes para que puedas hacerte tus chequeos preventivos sin excusas. Porque la salud no se posterga. Y porque quererte también es cuidarte.



